Andrea García Flores



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Mi práctica cruza edición, gráfica y archivo, entendiendo la publicación impresa como un espacio de investigación, enunciación política y producción colectiva de conocimiento. Trabajo con el libro como dispositivo expositivo y crítico que permite activar memorias, traducir experiencias y articular discursos desde una perspectiva feminista e independiente.

Desarrollo mi trabajo en contextos colaborativos como editoriales, imprentas y programas educativos, donde la edición funciona como práctica situada y pedagógica. La risografía ocupa un lugar central por su dimensión accesible y colectiva, así como por las posibilidades estéticas del error y la variación. A través de la producción editorial y la enseñanza, busco generar espacios de encuentro donde distintas voces puedan hacerse visibles y circular fuera de los modelos hegemónicos.


Edición y diseño editorial, producción en risografía, 
desarrollo de colecciones y prácticas pedagógicas 
en torno a la publicación


Diseño Editorial



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Proyectos Editoriales



Talleres / Conferencias


Talleres / Conferencias


  • From Concept to Publications: Collective Discourse as a Change Maker

  • Designers in Residence Program
  • Otis College of Art and Design
  • Los Ángeles, California
  • Modalidad virtual



2020

Diseño pedagógico del programa, facilitación de traducción colectiva, conceptualización editorial, desarrollo de publicación como archivo del proceso.
From Concept to Publications: Collective Discourse as a Change Maker fue un taller virtual impartido durante el verano de 2020 como parte del programa Designers in Residence de Otis College of Art and Design, en el marco del objetivo de desarrollo sostenible #5: Igualdad de Género. El taller se desarrolló en un contexto de confinamiento por COVID-19, lo que intensificó la necesidad de generar espacios de encuentro, escucha y producción colectiva a distancia, utilizando la edición y la publicación como herramientas de articulación política y afectiva.

A lo largo de dos semanas trabajamos con las participantes a partir de experiencias personales relacionadas con la desigualdad de género en distintos contextos sociales y culturales. El punto de partida no fue la forma editorial, sino el discurso colectivo: cómo nombrar experiencias que muchas veces no encuentran lenguaje público, cómo traducir lo vivido en palabras, y cómo transformar esas palabras en estructuras visuales y editoriales que permitan su circulación.

El proceso incluyó ejercicios de escritura situada, escucha activa y traducción colectiva, donde los testimonios individuales se reescribían, fragmentaban y recomponían en grupo, generando capas de sentido compartido. Esta dinámica de traducción no fue solo lingüística, sino también visual y conceptual, explorando cómo las experiencias pueden migrar entre texto, voz, gesto y forma gráfica.

Como parte central del proyecto, desarrollamos un performance de múltiples voces, en el que los textos producidos durante el taller fueron leídos y activados colectivamente por las participantes, generando una acción performática que funcionó como espacio de enunciación pública y de validación mutua. El performance operó tanto como cierre del proceso pedagógico como como estrategia de visibilización del discurso construido de manera colaborativa.

Paralelamente, el taller contempló el diseño de una publicación impresa como dispositivo de documentación, memoria y circulación del proceso, entendiendo la edición no solo como resultado final, sino como una extensión del trabajo colectivo y político realizado durante las sesiones. La publicación se planteó como un archivo vivo de voces, fragmentos, traducciones y decisiones gráficas construidas en conjunto. Estaba pensada para imprimirse en Risografía, así que se elaboraron unas pruebas a distancia en los talleres de Gato Negro Ediciones.

Más que un ejercicio técnico de diseño editorial, el taller se concibió como una práctica situada de pedagogía feminista, donde la edición, el performance y la traducción funcionaron como herramientas para construir comunidad, generar lenguaje común y producir narrativas que resisten el silenciamiento de las experiencias de desigualdad. El proyecto reafirmó la publicación como un acto político, relacional y colectivo, capaz de articular afectos, memoria y posicionamiento crítico.




2026: EL AÑO DEL CABALLO